Poemas de amor: poemas para regalar

La reconciliación

Autor: Anónimo

11/21/2014 21 Nov 2014
Alucinando los silencios míos,
al asombro de un cielo de extrañeza;
la flébil devoción de tu cabeza
aletargó los últimos desvíos.

Con violetas antiguas, los tardíos
perdones de tus ojos mi aspereza
mitigaron. Y entonces la tristeza
se alegró como un llanto de rocíos.

Una profética efluxión de miedos,
entre el menudo aprisco de tus dedos,
como un David, el piano interpretaba.

En tanto, desde el místico occidente,
la media luna, al ver que te besaba,
entró al jardín y se durmió en tu frente.

Anónimo

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Luna de miel

Autor: Anónimo

11/20/2014 20 Nov 2014
Huyó, bajo sus velos soñadores,
la tarde. Y en los torvos carrizales
zumbaba con dulzuras patriarcales
el cuerno de los últimos pastores.

Entre columnas, ánforas y flores
y cúpulas de vivas catedrales,
gemí en tu casta desnudez rituales
artísticos de eróticos fervores.

Luego de aquella voluptuosa angustia
que dio a tu faz una belleza mustia,
surgiendo entre la gasa cristalina

tu seno apareció como la luna
de nuestra dicha y su reflejo en una
linfa sutil de suavidad felina.

Anónimo

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La promesa

Autor: Anónimo

11/13/2014 13 Nov 2014
¡Todo el oro del mundo parecía
diluído en la tarde luminosa!
Apenas un crepúsculo de rosa,
la copa de los árboles teñía.

Un imprevisto amor, mi mano unía
a tu mano, morena y temblorosa.
¡Eramos Booz y Ruth ante la hermosa
era que circundaba la alquería!

"¿Me amarás?", murmuraste. Lenta y grave
vibró en mis labios la promesa suave
de la dulce, la amante moabita.

Y fué como un ¡Amén! en ese instante
el toque de oración que alzó vibrante
la rítmica campana de la ermita.

Anónimo

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05/13/2014 13 May 2014
Qué largos y tristes fueron estos últimos años, ya no estas, no te vemos, te fuiste, para no volver, pero sé que estas aquí ¿dónde?, en tantos recuerdos, en ellos dos, te veo, te siento, no puedo negar cuanto te extraño, la vida es dura a veces con aquellos que son tan queridos.
A veces te llamo y sé que me escuchas, cuanto diera por poder contar hoy con tu presencia, como extraño de ti tus consejos, tu voz, tu risa y esos bellos detalles que tenías conmigo, cuantos recuerdos mi dios, duele mucho, como duele el alma, cuando deja de estar presente ese ser amado por muchos y muy amado por mí.
Hoy te pido que me perdones por mis errores, por las diferencias que un día tuvimos, por dejar en esos momentos escapar la felicidad que pensamos que podía ser eterna y que no iba a terminar, pero a la vez te doy las gracias por lo momentos hermosos y felices que pasamos juntos y por ellos dos, esos hijos que cuando los veo me recuerdan todo lo que nos amamos y que mis deseos eran los de que nosotros siguiéramos disfrutando juntos.
Sé que hoy estas en un lugar especial desde donde nos proteges, por eso mi dios te pido que lo protejas pues él es un tesoro que aquí nunca deseamos perder.

Bárbara Lina Arteaga Hernandez

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04/30/2014 30 Apr 2014
Ver llegar el día y sentirte que no estás a mi lado es como si me hundieran un puñal en el pecho, la soledad me embarga y la tristeza cubre mis ojos con un manto de lágrimas para luego correr por mi rostro.
Siento tantos deseos de verte de oír nuevamente tu voz y poder pasar juntos la llegada del sol, lo mismo frente al mar, que en un verde campo, o en una habitación por donde penetren de forma tenue los primeros rayos del sol y que en ese instante nuestros cuerpos se encontrarán unidos en un fuerte abrazo lleno de amor y pasión.

Bárbara Lina Arteaga Hernandez

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03/24/2014 24 Mar 2014
Cuando pasan los años, hemos vivido momentos alegres y tristes, aquellos que llegan a peinar canas me causan una admiración que es difícil de describir.
Siento orgullo de conversar y compartir con ellos sus recuerdos, sus experiencias, sus temores y sus alegrías; para muchos de ellos en sus vidas siempre han estado rodeados de amor, afecto y compañía, para otros ha transcurrido sola y vacía.
Siento que cuando les doy amor y compañía es lo que desearía que me entreguen si la vida me diera la oportunidad de llegar a su edad.
A lo mejor tú eres de los que tienes a tu lado personas como ellos aprovecha y entrégales ese poquito de amor, entiéndelos, aunque a veces tengas que llenarte de paciencia porque el tiempo te apremie y debes cumplir con otras tareas.
Recuerda que ya no son como antes, la lentitud se apodera cada día más de sus vidas, pero a la vez son libros llenos de historia, conocimientos, consejos y experiencias que nos pueden servir para enfrentar situaciones difíciles. De estos tiempos.
Tiéndeles tú mano, no los abandones inclúyelos en tu vida y dales ese amor que te dieron ellos a ti cuando te enseñaron a ver la vida.

Bárbara Lina Arteaga Hernandez

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Amor rimado

Autor: Anónimo

02/23/2014 23 Feb 2014
¿Cartitas a ml en verso? ¡Vade retro!
Es forzado el amor en verso escrito
y no estaría bien que el dios chiquito
del viejo Apolo pretendiera el cetro.

Si en buena prosa tu cariño impetro,
no en malos versos tu cariño admito:
no se mide el amor, que es infinito,
y tu lo adaptas sin piedad al metro.

Coplas tu carta quiere, hermosa Lice,
y yo, en genial galantería extrema,
breves y monótonas te las hice.

Pero sábelo bien y ten por lema
que, en cuestiones de amor, mucho más dice
un "te quiero" mal puesto, que un poema.

Anónimo

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Dime amor

Autor: Anónimo

01/24/2014 24 Jan 2014
¿Qué harás?

Si sobrevivo sin ti a la furia de la noche,
y desnuda atravieso entre balas
este campo minado de recuerdos,
si descubro un aljibe de amor en el desierto
y a solas bebo en la noria de las ansias.

¿Qué pasará amor?

Si mis pies a seguir tu huella se afanan
y mis manos en perseguir hojas al viento,
si convierto atormentadas nubes en llovizna
y desquebrajadas olas en manso huracán.
Si mi voz repite que te amo en la penumbra,
y tus besos es lo único que quiero.
Si busco tu nombre en el sueño que se extingue
y tu aroma de violetas mientras duermo.
Si al probar la madurez de mis mares
tus labios enmudecen de ternura
y de tanto amor se desorientan las gaviotas
que descubren al vuelo el secreto que nos une.

¿Qué ganaría?

Por coser atardeceres al diván de tu regazo
ofreciendo devorar a besos la nostalgia
mientras someto torbellinos corazón adentro.
Si vendiera como espejo mi rostro en el mercado
y dibujara tu imagen en el corazón de mis entrañas
para que pueda este poema soportar tanto tormento.

¿Cómo continuar?

Ahora que la ausencia es la única que ama
en esta soledad congelada de suspiros.
Si no hay más desiertos ni lluvia en mi alma
y tu recuerdo es oscuridad sobre mis ojos.
¡Dime amor cómo recuperarte!...
Tal vez regando mi piel por los caminos
hasta ser cadáver mezclada con tus huesos.

Anónimo

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