Poemas de amor: poemas cortos

De entrecasa

Autor: Anónimo

03/21/2015 21 Mar 2015
No es la gran soledad
son los pequeños vacíos
horas en que la oficina
te fagocita,
exprime.
El tiempo que el niño duerme
su frágil siesta de hilo
y yo administro la rutina
cotidiana y doméstica,
malabarismos de la nada.
No son los grandes dolores
son las pequeñas frustraciones
el diario sin leer
las uñas hace tres días sin pintar
el no poder hacer el dobladillo del vestido de salir
ni necesitarlo.

Anónimo

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Genealogía

Autor: Anónimo

03/20/2015 20 Mar 2015
Una estirpe de espada
y de rosa
azul linaje de sueños.
Mi abuelo, mosquetero y poesía
mi padre, esgrimista y poeta.
Yo, escritora de armas blancas
duelista de palabras y silencios.

Anónimo

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03/19/2015 19 Mar 2015
Puedo soltarme el pelo
abandonarme en vos
estarme quieta.
Desordenar el sol en nuestra casa
volver sobre mi
y encontrarte.
Dejar el equipaje,
disfrutarlo:
mi tierra prometida son tus manos.

Anónimo

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Dolor de amor

Autor: Anónimo

03/13/2015 13 Mar 2015
¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que tu ausencia
no tiene nombre, no tiene alas.
Volarán mil pronombres en la alcoba.
Un río de azucenas, hoy vendrá ha cenar.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que te he perdido
entre la multitud de casas
de la ciudad aquella.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Saber que vas de la mano con alguien,
saber que te quise y que me quieres,
saber que te he perdido entre suspiros,
saber que por este amor, yo muero.

¿Cómo me duele Cielo, cómo me duele?
Mirarte en la distancia de los cuerpos,
sentirte naufragio, pesadilla y vida.
Desvelarme en la ausencia
de una playa sin cuerpo
y desmembrarme en tu mirada
como un atardecer sin alma.

Anónimo

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Mil...

Autor: Anónimo

08/26/2014 26 Aug 2014
Se llega a mil, señora, con la verja
que cerca a su jardín, de doce metros.
Las estrellas que el ojo no ha contado
nada quitan ni añaden a estos versos.
Porque casada cambia de maridos:
un Dios te salve y nueve Padrenuestros.
A tanta cifra agrego aquí los guiños
romances, citas, y piropos cientos.
Es siempre doce el número mejor.
Morenas doce rosas, por ejemplo.
Un paraguas abierto y una lluvia
no dejan ver a una mujer de duelo.
El resto es saldo de ochocientos perlas,
así como cincuenta y dos dineros,
pañuelo con que abulto mi corpiño.
A mil llegué señora y firmo el verso.

Anónimo

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Por las rosas

Autor: Anónimo

08/25/2014 25 Aug 2014
Me voy a maquillar para morir.
Por la luna sabrán si estaba loca.
"Era llena de lluvia", contará
quien cambia los amores de mi alcoba.
Me voy a maquillar para morir.
Por la luna sabrán si estaba loca.
Jugando a que me muero, muero.
Ay, camalote que en el río flota.
Sabré yo entonces quiénes me han amado,
no por llorarme bajo lluvia en contra,
ni por callar, o por decir de mí
por estar muerta y buena, o tantas rosas.
Alumbrarán mis noches los relámpagos.
La cruz mayor proyectará mi sombra.
Un río largo y limpio escribiré.
Mi verso crecerá en las verdes hojas.

Anónimo

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08/24/2014 24 Aug 2014
¿ Qué historia cuenta, si el ciprés se arquea,
y la higuera se rompe, el loco viento ?
¿ Si las puertas se cierran de repente,
es que ha estallado su terrible genio ?
Ya sufrir pareciera cuando el lobo
aterra con su aullido, desde lejos,
mientras la tos despierta al moribundo,
y ladra sin dejar dormir el perro.
Si las campanas suenan espantando
del viejo campanario a los murciélagos,
se diría que él sale de un garito
donde ha apostado el alma de los muertos.
En ocre caracol arrinconado
a nuestro oído sopla muy enfermo.
Como él ninguno, de los libres dios,
y espíritu, quien sabe, de los muertos.

autor prueba

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Angelus

Autor: Anónimo

08/23/2014 23 Aug 2014
Quién pudiera aprender los largos versos
que saben las oscuras golondrinas;
ellas retornan al oír el canto
de lo que fue un lejano Ave María.
Quién dijera de pronto al recordarme:
delante de una lámpara encendida
dejaba en cada línea de papel
los versos que las páginas perdían.
Solía al ver crecidas su melena,
su lágrima y su uña andar sombría.
Y le han crecido por andarse triste
en vez de cualquier cosa, margaritas.
Y que se diga un dulce cuento al niño:
bajó la muerte a ella cierto día
en que la lluvia se volvió una gota
sobre la rosa que perdió la vida.

Anónimo

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