Poemas de amor: deseos
También tenemos deseos en
Quiero tocar
Autor: Anónimo
05/06/2012 06 May 2012
Quiero tocar tu piel desnuda
bajo la inmensa lluvia
y que el calor de nuestros cuerpos
encienda una hoguera bajo la tormenta
Quiero tocar tu piel desnuda
y con el fuego de mis labios
quemar toda huella de dolor
que exista del pasado
Quiero Tocar tu piel desnuda
bajo la lluvia de estrellas
donde no habra oscuridad
y asi tu bello cuerpo
mis ojos podran admirar
Quiero tocar tu piel desnuda
donde las gotas de lluvia
recorran sin temor tus bellas formas
rodando coquetas por tu hermosa figura
sin percartarse que yo
celoso de ellas estare
Quiero tocar tu piel desnuda
bajo la noche lluviosa
donde se encienden pasiones
que no hay fuerza capaz de apagar
ni agua que ese fuego pueda cesar
Quiero tocar tu piel desnuda
y saborear la miel de tus labios
que con las gotas de lluvia
bebere sin poder saciar mi sed
sed de amor y pasion
que enciendes en mi
cuando estoy cercas de ti
bajo la inmensa lluvia
y que el calor de nuestros cuerpos
encienda una hoguera bajo la tormenta
Quiero tocar tu piel desnuda
y con el fuego de mis labios
quemar toda huella de dolor
que exista del pasado
Quiero Tocar tu piel desnuda
bajo la lluvia de estrellas
donde no habra oscuridad
y asi tu bello cuerpo
mis ojos podran admirar
Quiero tocar tu piel desnuda
donde las gotas de lluvia
recorran sin temor tus bellas formas
rodando coquetas por tu hermosa figura
sin percartarse que yo
celoso de ellas estare
Quiero tocar tu piel desnuda
bajo la noche lluviosa
donde se encienden pasiones
que no hay fuerza capaz de apagar
ni agua que ese fuego pueda cesar
Quiero tocar tu piel desnuda
y saborear la miel de tus labios
que con las gotas de lluvia
bebere sin poder saciar mi sed
sed de amor y pasion
que enciendes en mi
cuando estoy cercas de ti
Anónimo
Agua Sexual
Autor: Pablo Neruda
03/14/2012 14 Mar 2012
Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.
Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.
Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.
Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.
Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.
y aunque cierre los ojos
y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.
Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.
Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.
Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, y también los recuerdos,
como un párpado atrozmente levantado a la fuerza
estoy mirando.
Y entonces hay este sonido:
un ruido rojo de huesos,
un pegarse de carne,
y piernas amarillas como espigas juntándose.
Yo escucho entre el disparo de los besos,
escucho, sacudido entre respiraciones y sollozos.
Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra,
y con las dos mitades del alma miro al mundo.
y aunque cierre los ojos
y me cubra el corazón enteramente,
veo caer un agua sorda,
a goterones sordos.
Es como un huracán de gelatina,
como una catarata de espermas y medusas.
Veo correr un arco iris turbio.
Veo pasar sus aguas a través de los huesos.
- « Atrás
- 1
- Siguiente »
Poemas de Amor
La mejor recopilación de los poemas de amor más románticas y tiernas de la Web.